Beso en la mejilla

Salen sigilosamente de las habitaciones de sus hijos. Se encaminan a la sala. Están deseando estar solos, relajarse en el sofá, hablar tranquilamente de sus cosas, mirarse a los ojos, acariciarse, besarse…

De repente, un sollozo. Es Luis, está en la etapa de las pesadillas. Mario se levanta. Ana le dice que espere un poco, que se le pasará. Mario obedece. Quiere obedecer, pero los sollozos son ahora llantos. Mario va al consuelo de su pequeño Luis. Mientras, Ana queda desconsolada.

Cuando Mario vuelve, Ana duerme dulcemente con el televisor encendido. Mario la coge en brazos, la lleva hasta la cama. Solo habrá un beso en la mejilla.

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